Vivir en la crisis continuada en la
que estamos, requiere de parte de todos nosotros, un esfuerzo sobre humano.
Necesitamos un poco de paz y tranquilidad, ser capaces de analizar con
serenidad la situación del país, para así comprender mejor las posibles salidas
a esta circunstancia difícil que nos toca vivir. Me van a permitir, mis
contradictorios lectores, hacerles algunos comentarios, -producto de algunas
reflexiones- que han servido en tiempos
turbulentos y difíciles. No hay que olvidar: somos seres espirituales. Nuestra proximidad con Dios y la Virgen debe
ser cercana. A veces, olvidamos, hay una ruta trazada por Dios. Cada uno de
nosotros tiene que vivir la vida lo mejor posible, incluso, en estos momentos
complejos. Es muy importante, pensar en el amor y el perdón como sentimientos
para la buena vida que todos aspiramos. No la tenemos fácil. Pregunto, ¿Cuándo
ha sido fácil algo en la vida? Esta aproximación inicial a esas
sensaciones, permite entender que la complejidad que nos toca vivir en la
actualidad, tendrá un final,
en la medida en que seamos capaces de ocuparnos con lo mejor de
nosotros. ¿De qué se trata, entonces? Hay en estos momentos una importante masa
crítica que día a día se incorpora a las luchas y vicisitudes. Se observa
también un sector, que habla por hablar. Es decir, dejan que rumores,
fantasías, chismes, habladurías y demás formas de desinformación se transmitan
entre los diferentes corrillos y, por supuesto, por las redes sociales, como si fueran hechos ciertos. Hay que tener
la capacidad de saber distinguir qué cosas son ciertas y cuáles no. Hay “datos
que no son reductores de
incertidumbre, sino todo lo contrario,” desinforman. No hay que dejarse llevar
por la maledicencia, mucho menos de aquellas frases que sin tener certeza, algunas
personas se empeñan en repetir. La opinión es libre y hay libertad de opinión,
sin embargo, de lo que se trata es, de preservar aquellos hechos que son
ciertos y separarlos de situaciones que han surgido del egoísmo, la envidia, el
deseo de protagonismo y demás patrañas que aparecen desde el ego. Importante
recordar, que cada vez que se dice algo sin fundamento, ni comprobación, se
puede empeñar la reputación y el honor de una persona. Hay que ser prudentes a
la hora de hacer uso de informaciones que no se sabe de donde provienen.
Vivimos tiempos difíciles como ya he escrito, hay que cuidarse de esos
“rumores” que nos hacen creer que las cosas son fáciles de resolver. O,
aquellos, que dicen cosas que, contribuyen a desestabilizar emocionalmente, a quienes por
desconocimiento o falta de información, no saben actuar dentro de un momento
complicado, como el que vivimos. Los acontecimientos se han desarrollado con
bastante velocidad, por cierto, como lo habían, previsto bastantes analistas,
al sufrir el desabastecimiento, la falta de dólares, el incremento de la
violencia, la dificultad para obtener el
papel para periódico, entre otras razones. Como hemos dicho y repetido,
siguiendo al Presidente López Contreras: “Calma y cordura”, pero con sinceridad
y verazmente, nos hace falta.
Blog destinado a la orientación del quehacer político, intercambio de opiniones y análisis de la repercusión de la situación política venezolana en la salud y y entorno cultural del país
sábado, 1 de marzo de 2014
Imprescindible Amor
Una querida e inteligente amiga, la Dra. Preciada Azancot, define al amor, “como el espacio seguro donde te sientes confortable”. Eso puede ser el vientre de la madre, sus brazos amorosos, los brazos protectores del padre, el hogar, el cuarto, los cálidos arrullos de los abuelos, el regazo de una buena nana. Al crecer, la escuela, tiene la obligación de ser un espacio seguro. ¿Qué encontramos? Una gran cantidad de niños acosados y que sufren el terrible “bullyn”. ¿Espacio seguro? Para nada. La vida en las ciudades, hace que nos sentimos abandonados. Antes de la aparición de ese espacio seguro, otra mujer de gran inteligencia sin imaginarse jamás que esto podía ocurrir en Venezuela, la Dra. Julia Barragán, señaló que era imprescindible en la democracia, la construcción del “espacio de convivencia”. Se trata de un verdadero espacio democrático en donde se puede hablar, discutir, exponer puntos contradictorios, sin que nadie sienta ninguna clase de temor. El espacio seguro, debe ser previo al espacio de convivencia. Sin embargo es bueno recordar que el espacio seguro, es decir, el amor, es imprescindible para la sobrevivencia del humano. Esto se comprobó, cuando pequeños bebes, separados de sus padres murieron. Sí la falta de amor puede matar. Hace falta ese espacio seguro, cálido y verdaderamente humano, para que logremos sentirnos cómodos, confortables y seguros. Obviamente, esto no ocurre en nuestro país. Se ha desatado un odio, un deseo de venganza, un desconocimiento del otro, como nunca antes habíamos vivido. En diversas oportunidades he insistido en la necesidad del amor y del perdón. Sí. Todos los venezolanos nos sentimos abandonados, vulnerables, mal queridos. Hay oportunidades, en el día a día, en que esto se puede observar. No es peor la sensación, por cuanto apenas nos sentamos a tomar un café, comprar el “escuálido” periódico, (por falta de papel), esperamos transporte, la natural simpatía de los venezolanos, -ahora bastante amargados y tristes- inicia la perorata acostumbrada: escases, inseguridad, las colas, la carestía de la vida. Es de esa manera como pasa la cotidianidad. Por eso hablo del imprescindible, como manera de “Regresar al amor” a la manera de otra gran mujer, Marianne Williamson. No es fácil sobrevivir en estos momentos, la cercanía de Dios, el amor imprescindible e incondicional, y el perdón son fundamentales en este tiempo de dificultades.
lunes, 29 de abril de 2013
Cuentas claras…
Cuentas claras…
Gloria Cuenca.
…conservan amistades. Refrán antiguo
que, como todos los dichos populares está lleno de sabiduría. Las cuentas claras,
se pueden referir a deudas. Dinero ganado en juego o en negocios, y, también,
como no, en la sumatoria de notas obtenidas por alumnos, concursantes y, en
votos. Nos encontramos en un impase, que se ha ido transformando en crisis
política y Dios no lo quiera, se puede
convertir en una guerra civil. Y, sin embargo, sería tan fácil calmar
las dudas, angustias y demás requerimientos del país entero, pues también los
chavistas quieren que se efectué el conteo y confirmar o rechazar lo que
ocurrió el 14A. Con sólo contar los votos de las cajas saldríamos de esta
situación. Pero nada. A pesar de que Nicolás Maduro lo aceptó al principio,
luego se arrepintió, (¿o, lo arrepintieron?) y, posteriormente, han montado en
cólera -los del gobierno- por una petición legal y legítima de Henrique
Capriles, de una manera que nos mantiene estupefactos a la gran mayoría de los
venezolanos. Dicen –ellos, los oficialistas-que se trata de un golpe de estado;
pocas veces he escuchado algo tan distante de la realidad: el líder de la
oposición, pide, simplemente, con todo el derecho, que le concede la Ley y la
tradición democrática, que se cuenten los votos. Ha ocurrido así en otros
países, (Recientemente, en México, por ejemplo.) Las instituciones electorales,
saben que eso se puede hacer, con bastante facilidad, y la motivación principal
es no restarle legitimidad al nuevo gobernante de donde sea, además de que haya
Paz y tranquilidad en la sociedad. Maduro, cuyo paso por la presidencia como
encargado, dejó mucho que desear. Primero, fue designado como un heredero y
luego con una sentencia sin validez
elaborada ad hoc, lo que para muchos constitucionalistas, careció de
argumentación jurídica real y pareció una componenda más. El no aceptar el
recuento de los votos, estimula la alarma y la zozobra en el país, lo que definitivamente
no se necesita. Esta clara la responsabilidad, tanto del CNE, como del propio
Maduro, al no aceptar el llamado “conteo” que esta crisis se agudice. La
actitud de la mayoría del CNE, (las 4 rectoras que usan el brazalete que identifica
al oficialismo) no se han molestado en
hacer una reunión con el Rector Vicente Díaz, quien desde el 14 de abril
planteo la necesidad de abrir las cajas y discutir porque hacer el recuento de
los votos. No obstante esto, con una soberbia sorprendente, dichas funcionarias niegan tal posibilidad.
Entonces, la duda que existió, pasa a ser más que razonable, y las
especulaciones están a la orden del día. La pregunta que se hacen todos los
demócratas: ¿por qué este temor al recuento? ¿qué pasa? ¿por qué se oponen a un
hecho tan absolutamente pertinente? “Piensa mal y acertarás” dice otro dicho
popular. No nos queda otro remedio que pensar mal y ahora sí, perder la
confianza en el CNE. Sí estimados y contradictorios lectores, muy difícilmente,
creeremos en el futuro en semejante organismo.
domingo, 28 de abril de 2013
Liderazgo, responsabilidad y servicio.
Liderazgo, responsabilidad y
servicio.
Gloria Cuenca.
Encontré en el libro: “Sincronicidad
, el camino interior hacia el liderazgo” de Joseph Jaworski, (Edit.
Paidos.1999) la respuesta a muchas de las inquietudes que sobre ese aspecto
tengo. Un aspecto fundamental refiere a que “el liderazgo tiene que ver con la
creación de nuevas realidades”. Al analizar la oración anterior, encontré que
se ajusta a lo que se requiere y se necesita en este momento en Venezuela: es
imprescindible lograr una acción que nos permita alcanzar una realidad distinta
a la de hoy. Necesitamos Paz, (si, con mayúscula), requerimos de una
administración diferente, honesta y eficaz, precisamos de un verdadero plan
para la reconstrucción del país. Al plantear, la responsabilidad como un
segundo aspecto, nos referimos a la consecuencia que debe asumir quien dirige
un país. Tiene la obligación de responder, por peticiones, anhelos y especialmente, por las
necesidades. Sabemos, sin ir a análisis, ni a diagnósticos científicos más profundos, de cuales problemas padecemos:
la pobreza, la inseguridad, la educación, la honestidad, la eficacia en la
gestión pública básicamente y un aspecto, que muchas veces olvidamos, que “el
liderazgo se ejerce cuando se sirve adecuadamente”. Escoger a un líder que
tenga como prioridad el servicio a los ciudadanos, en su más plenario sentido
resulta de importancia. Con esta visión,
muchos de los que se pelean el poder, ya no lo les interesaría. ¿Por qué? Muy fácil de entender hay un grupo
de líderes a quienes les gusta el poder, no para servir a los ciudadanos, si
para tener poder, “absoluto” o “mediano” sobre sus compatriotas. Otros aspiran
a tener ese poder para enriquecerse. Nunca con honestidad, sino sobre la base
de transacciones, que les permiten tener acceso a la riqueza y de paso al
poder, al tener gente que está dentro del régimen y que les permiten hacer
negocios turbios. En otras oportunidades, aparece una nueva figura, el “testaferro” o
presta nombre, sirve para tapar los negocios
sucios de alguna gente y seguir
atesorando riquezas. Hay quien nunca se
cansa de tener y aumentar el dinero. (No importa el origen de éste ) De manera
que líderes que tengan claro su misión de servir a los demás no se encuentran
con facilidad. Otro aspecto fundamental en el proceso de liderazgo de servicio,
es el concepto de que ese líder, “cree en sí mismo”, se siente capaz de hacer
transformaciones con su tarea de servicio.
Humanidad, valores y certeza.
Gloria Cuenca.
viernes, 22 de marzo de 2013
A la conducta, no a la persona
A
la conducta, no a la persona.
Gloria Cuenca.
En los inolvidables “Laboratorios de Comunicación Humana” que por
años impartió Adolfo Herrera en la Escuela de Comunicación Social de la UCV,
uno de los aspectos que más enseñaba era cómo dar retroalimentación en
comunicación, el llamado “feed back”,
tomado de la cohetería espacial. Se trata, explicaba Adolfo, de utilizar el
importante recurso comunicacional, que es la retroalimentación, con el fin de
evitar la crítica despiadada, la hipercrítica y, lo que más interesa,
evitar la descalificación. ¿Cómo y qué
hacer? En primer lugar, señalaba lo que sirve de título al escrito. La
información que debía darse a la persona, sobre sí mismo, debe ser a su conducta, que es modificable, nunca a la
persona, pues pudiera atentar contra la esencia del ser y es lo que implica la
hipercrítica y la descalificación. A este aspecto le seguía la descripción lo más concreta posible de lo
que se quería señalar en la persona, para motivar el cambio. También se
considera que es importante dar el feed
back o retroalimentación, de manera oportuna, es decir en un tiempo adecuado
para lograr el propósito. Éste preámbulo significa que pretendemos,
transcurrido el duelo oficial por la muerte del Presidente, demostrar que no
queremos descalificar, ofender, ni hacer ninguna expresión que pueda considerarse
como alguna palabra pesada o mal intencionada. Queremos si, a manera de
retroalimentación, recordar algunos hechos que han sucedido en estos últimos
años y establecemos algunas premisas. El
gobierno conducido por Hugo Chávez ha sido un largo proceso de sufrimiento para
quienes lo adversamos desde sus comienzos. Especialmente, fue duro y difícil
para quienes nos dimos cuenta de que se trataba de un intento de “cubanizar” a
Venezuela. Al principio, por allá en los comienzos del siglo XXI, negó enfáticamente
que fuese comunista. Sin embargo, con el devenir de los acontecimientos se vio
claramente, hacia donde se dirigía su acción. El despido de 20.000 trabajadores
de la industria petrolera, en una acción sin precedentes y que la ha
conducido al desastre que hoy se
observa, con accidentes, sin mantenimiento, pérdidas económicas. También agredieron a las familias que apoyaron
la huelga petrolera. Las imágenes de niños,
ancianos y mujeres expulsados de los campos petroleros, es muy difícil
que se borren del pensamiento. La
entrega de la soberanía a Cuba, la amistad con líderes antidemocráticos del
mundo. El cierre de Radio Caracas Tv, el robo de sus equipos, la pérdida de más
de 5 mil puestos de trabajo, en el primer cierre y de 1500 en el segundo. La
terrible lista Tascón que martirizó, y aún lo hace, a millares de
venezolanos-as, que firmaron a favor del revocatorio del Presidente. No es
posible olvidar la muerte en las calles a manos de delincuentes, en estos 14
años, de más de 150.000 personas. Hay una parte del pueblo que ama la memoria
del Presidente, se le respeta su dolor. Pero, que respeten también nuestros
dolores, pérdidas, angustias, de lo que hemos vivido durante la mal llamada
“revolución bonita”.
Una Nueva Realidad
Una nueva realidad.
Gloria Cuenca.
Enfrentamos una nueva realidad.
Nadie, 2 años atrás, creía que estaríamos de nuevo en elecciones en abril del
2013. Se trata de algo que en varias oportunidades escribí: el imprevisto en la
historia mundial y en la venezolana, en particular. Fue el colega Oscar Yánez
quien esbozó este planteamiento en un Foro, hace unos años, donde un joven
colega y ex alumno, en altas funciones de gobierno, señaló con prepotencia: “el
Presidente Chávez estará en el poder
hasta el 2021”. En apasionado discurso el Colega Yánez, expuso la tesis del
imprevisto en la historia. Remarcó, entonces lo que en oportunidades, había
ocurrido en la historia de Venezuela. Con tono paternal, dada la juventud de
quien afirmó lo antes expuesto, fue desmontando lo que, seguramente, con
sinceridad, creía el funcionario. Recordó, entre otros casos, el del Dr. Diógenes
Escalante. En aquel momento a la gran mayoría le pareció un exabrupto lo dicho
por el experimentado periodista. Lo escuché con atención, conversé con él y me
convencí, de que, “más sabe el diablo por viejo, que por diablo.” Así, aquí
estamos en la vigilia de nuevas elecciones, en donde la contienda Capriles- Maduro, se observa apasionante y
nos podrá servir para medir, sí como creo, la consciencia de los venezolanos se
ha incrementado y son capaces de darse cuenta de algo elemental: Maduro, no es
Chávez, mientras Capriles, si es Capriles. Por otra parte, es verdad el
Presidente Chávez sembró de esperanzas y promesas a los sectores más desposeídos
de la sociedad. Al hacer un apresurado balance, -es difícil ser medianamente
imparcial con todo tan reciente-, podemos observar cómo queda el país después
de estos 14 años. La inflación desatada y la escasez de alimentos fundamentales
en la alimentación de los venezolanos, de todos los sectores. Como sí esto
fuera poco, está la cuestión de la inseguridad. Más de 150.000 venezolanos han
perdido la vida, y cada nuevo año, vemos con temor y horror, como no se hace
nada, la impunidad campea, y la situación a diario es más compleja y difícil
para todos. Se irrespeta la Constitución Nacional constantemente, no hay
justicia. Se persigue la Libertad de Expresión, se acosa a los medios
independientes, los periodistas y comunicadores viven una constante pesadilla,
se los maltrata, se los humilla, pierden su trabajo, cumplen a duras penas la
tarea de informar, dado el cierre de la
información gubernamental. No hay posibilidades de acceder democráticamente a
los datos que deberían estar al alcance de todos los interesados. Por ejemplo,
de la producción petrolera y la situación de riesgos en la industria, con
todas las muertes y accidentes. Los apagones inaceptables, en todo el país. Se
me acaba el espacio, y no quiero dejar de señalar la situación de los presos y
exiliados políticos. Emblemáticos, los casos de la Juez Afiuni y el Comisario
Simonovich, con quienes se han ensañado, a partir de las necesidades de cuidar
de su salud. Se les ha visto, en estos días, rezar, llorar y expresar su dolor.
Confiemos en que las palabras del Papa Francisco, sobre el perdón, les lleguen.
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