viernes, 22 de marzo de 2013

Una Nueva Realidad


Una nueva realidad.

 

 

Gloria Cuenca.

 

Enfrentamos una nueva realidad. Nadie, 2 años atrás, creía que estaríamos de nuevo en elecciones en abril del 2013. Se trata de algo que en varias oportunidades escribí: el imprevisto en la historia mundial y en la venezolana, en particular. Fue el colega Oscar Yánez quien esbozó este planteamiento en un Foro, hace unos años, donde un joven colega y ex alumno, en altas funciones de gobierno, señaló con prepotencia: “el Presidente Chávez  estará en el poder hasta el 2021”. En apasionado discurso el Colega Yánez, expuso la tesis del imprevisto en la historia. Remarcó, entonces lo que en oportunidades, había ocurrido en la historia de Venezuela. Con tono paternal, dada la juventud de quien afirmó lo antes expuesto, fue desmontando lo que, seguramente, con sinceridad, creía el funcionario. Recordó, entre otros casos, el del Dr. Diógenes Escalante. En aquel momento a la gran mayoría le pareció un exabrupto lo dicho por el experimentado periodista. Lo escuché con atención, conversé con él y me convencí, de que, “más sabe el diablo por viejo, que por diablo.” Así, aquí estamos en la vigilia de nuevas elecciones, en donde la contienda  Capriles- Maduro, se observa apasionante y nos podrá servir para medir, sí como creo, la consciencia de los venezolanos se ha incrementado y son capaces de darse cuenta de algo elemental: Maduro, no es Chávez, mientras Capriles, si es Capriles. Por otra parte, es verdad el Presidente Chávez sembró de esperanzas y promesas a los sectores más desposeídos de la sociedad. Al hacer un apresurado balance, -es difícil ser medianamente imparcial con todo tan reciente-, podemos observar cómo queda el país después de estos 14 años. La inflación desatada y la escasez de alimentos fundamentales en la alimentación de los venezolanos, de todos los sectores. Como sí esto fuera poco, está la cuestión de la inseguridad. Más de 150.000 venezolanos han perdido la vida, y cada nuevo año, vemos con temor y horror, como no se hace nada, la impunidad campea, y la situación a diario es más compleja y difícil para todos. Se irrespeta la Constitución Nacional constantemente, no hay justicia. Se persigue la Libertad de Expresión, se acosa a los medios independientes, los periodistas y comunicadores viven una constante pesadilla, se los maltrata, se los humilla, pierden su trabajo, cumplen a duras penas la tarea de informar, dado el cierre  de la información gubernamental. No hay posibilidades de acceder democráticamente a los datos que deberían estar al alcance de todos los interesados. Por ejemplo, de la producción petrolera y   la situación de riesgos en la industria, con todas las muertes y accidentes. Los apagones inaceptables, en todo el país. Se me acaba el espacio, y no quiero dejar de señalar la situación de los presos y exiliados políticos. Emblemáticos, los casos de la Juez Afiuni y el Comisario Simonovich, con quienes se han ensañado, a partir de las necesidades de cuidar de su salud. Se les ha visto, en estos días, rezar, llorar y expresar su dolor. Confiemos en que las palabras del Papa Francisco, sobre el perdón, les lleguen.        

Una Nueva Realidad


Una nueva realidad.

 

 

Gloria Cuenca.

 

Enfrentamos una nueva realidad. Nadie, 2 años atrás, creía que estaríamos de nuevo en elecciones en abril del 2013. Se trata de algo que en varias oportunidades escribí: el imprevisto en la historia mundial y en la venezolana, en particular. Fue el colega Oscar Yánez quien esbozó este planteamiento en un Foro, hace unos años, donde un joven colega y ex alumno, en altas funciones de gobierno, señaló con prepotencia: “el Presidente Chávez  estará en el poder hasta el 2021”. En apasionado discurso el Colega Yánez, expuso la tesis del imprevisto en la historia. Remarcó, entonces lo que en oportunidades, había ocurrido en la historia de Venezuela. Con tono paternal, dada la juventud de quien afirmó lo antes expuesto, fue desmontando lo que, seguramente, con sinceridad, creía el funcionario. Recordó, entre otros casos, el del Dr. Diógenes Escalante. En aquel momento a la gran mayoría le pareció un exabrupto lo dicho por el experimentado periodista. Lo escuché con atención, conversé con él y me convencí, de que, “más sabe el diablo por viejo, que por diablo.” Así, aquí estamos en la vigilia de nuevas elecciones, en donde la contienda  Capriles- Maduro, se observa apasionante y nos podrá servir para medir, sí como creo, la consciencia de los venezolanos se ha incrementado y son capaces de darse cuenta de algo elemental: Maduro, no es Chávez, mientras Capriles, si es Capriles. Por otra parte, es verdad el Presidente Chávez sembró de esperanzas y promesas a los sectores más desposeídos de la sociedad. Al hacer un apresurado balance, -es difícil ser medianamente imparcial con todo tan reciente-, podemos observar cómo queda el país después de estos 14 años. La inflación desatada y la escasez de alimentos fundamentales en la alimentación de los venezolanos, de todos los sectores. Como sí esto fuera poco, está la cuestión de la inseguridad. Más de 150.000 venezolanos han perdido la vida, y cada nuevo año, vemos con temor y horror, como no se hace nada, la impunidad campea, y la situación a diario es más compleja y difícil para todos. Se irrespeta la Constitución Nacional constantemente, no hay justicia. Se persigue la Libertad de Expresión, se acosa a los medios independientes, los periodistas y comunicadores viven una constante pesadilla, se los maltrata, se los humilla, pierden su trabajo, cumplen a duras penas la tarea de informar, dado el cierre  de la información gubernamental. No hay posibilidades de acceder democráticamente a los datos que deberían estar al alcance de todos los interesados. Por ejemplo, de la producción petrolera y   la situación de riesgos en la industria, con todas las muertes y accidentes. Los apagones inaceptables, en todo el país. Se me acaba el espacio, y no quiero dejar de señalar la situación de los presos y exiliados políticos. Emblemáticos, los casos de la Juez Afiuni y el Comisario Simonovich, con quienes se han ensañado, a partir de las necesidades de cuidar de su salud. Se les ha visto, en estos días, rezar, llorar y expresar su dolor. Confiemos en que las palabras del Papa Francisco, sobre el perdón, les lleguen.        

Una Nueva Realidad


Una nueva realidad.

 

 

Gloria Cuenca.

 

Enfrentamos una nueva realidad. Nadie, 2 años atrás, creía que estaríamos de nuevo en elecciones en abril del 2013. Se trata de algo que en varias oportunidades escribí: el imprevisto en la historia mundial y en la venezolana, en particular. Fue el colega Oscar Yánez quien esbozó este planteamiento en un Foro, hace unos años, donde un joven colega y ex alumno, en altas funciones de gobierno, señaló con prepotencia: “el Presidente Chávez  estará en el poder hasta el 2021”. En apasionado discurso el Colega Yánez, expuso la tesis del imprevisto en la historia. Remarcó, entonces lo que en oportunidades, había ocurrido en la historia de Venezuela. Con tono paternal, dada la juventud de quien afirmó lo antes expuesto, fue desmontando lo que, seguramente, con sinceridad, creía el funcionario. Recordó, entre otros casos, el del Dr. Diógenes Escalante. En aquel momento a la gran mayoría le pareció un exabrupto lo dicho por el experimentado periodista. Lo escuché con atención, conversé con él y me convencí, de que, “más sabe el diablo por viejo, que por diablo.” Así, aquí estamos en la vigilia de nuevas elecciones, en donde la contienda  Capriles- Maduro, se observa apasionante y nos podrá servir para medir, sí como creo, la consciencia de los venezolanos se ha incrementado y son capaces de darse cuenta de algo elemental: Maduro, no es Chávez, mientras Capriles, si es Capriles. Por otra parte, es verdad el Presidente Chávez sembró de esperanzas y promesas a los sectores más desposeídos de la sociedad. Al hacer un apresurado balance, -es difícil ser medianamente imparcial con todo tan reciente-, podemos observar cómo queda el país después de estos 14 años. La inflación desatada y la escasez de alimentos fundamentales en la alimentación de los venezolanos, de todos los sectores. Como sí esto fuera poco, está la cuestión de la inseguridad. Más de 150.000 venezolanos han perdido la vida, y cada nuevo año, vemos con temor y horror, como no se hace nada, la impunidad campea, y la situación a diario es más compleja y difícil para todos. Se irrespeta la Constitución Nacional constantemente, no hay justicia. Se persigue la Libertad de Expresión, se acosa a los medios independientes, los periodistas y comunicadores viven una constante pesadilla, se los maltrata, se los humilla, pierden su trabajo, cumplen a duras penas la tarea de informar, dado el cierre  de la información gubernamental. No hay posibilidades de acceder democráticamente a los datos que deberían estar al alcance de todos los interesados. Por ejemplo, de la producción petrolera y   la situación de riesgos en la industria, con todas las muertes y accidentes. Los apagones inaceptables, en todo el país. Se me acaba el espacio, y no quiero dejar de señalar la situación de los presos y exiliados políticos. Emblemáticos, los casos de la Juez Afiuni y el Comisario Simonovich, con quienes se han ensañado, a partir de las necesidades de cuidar de su salud. Se les ha visto, en estos días, rezar, llorar y expresar su dolor. Confiemos en que las palabras del Papa Francisco, sobre el perdón, les lleguen.        

viernes, 1 de junio de 2012

Pesadilla y Enfermedad.

        A medida que pasan los años, mientras nos ponemos  más viejos, no dejan de atormentarnos las ideas, los sueños, que una vez tuvimos y que, ya sabemos,  no podremos cumplir.
Pienso que, es sano aceptar la vida, responsabilizarnos por éxitos y fracasos, saber que no somos inmortales y que más pronto que tarde, pasaremos a ser parte del planeta, vueltos polvo; (“polvo eras y en polvo te convertirás”). De lo contrario la vida puede volverse una pesadilla diaria. Hago estas reflexiones, a pesar de saber que quien debería interesarse por éste tipo de consejos (¿¡) , como está más allá de todo, ( al menos eso cree), no tiene el más mínimo interés en estas cosas. Sin embargo, los venezolanos vivimos momentos extraños. Creo,  nunca habíamos pensado, que algo así nos podía ocurrir. Un Presidente gravemente enfermo, que medio informa, pero que quiere a toda costa, disimular la verdad. Y como sí fuera poco, hace “como sí” todo está bien y aquí no esta pasando nada. Desde el exterior nos llega información más completa, de lo que le pasa y lo que se hace. Por otra parte,  nuestro colega y amigo, Nelson Bocaranda, mediante sus muy veraces fuentes, es quien  nos da la información  de lo que padece y sufre ese extraño gobernante, ahora creyente en Dios, la Virgen y los Santos.
         Sus amigos, (¿los tiene?) lo rodean, siguiéndole la farsa. Sus caras demuestran, miedo, temor, sonrisitas extrañas, que más recuerdan la llamada “risa del ahorcado,” que la complacencia que sienten al verlo cumplir un acto más de teatro, tipo sainete. Viven, también ellos, una pesadilla, que cada minuto pasa a ser un hecho real que los atormenta. Como se les pegó la omnipotencia del personaje, creyeron que nunca iban a tener que dejar el poder. Que cual Fidel Castro, se quedarían pegados de la Presidencia y de los demás factores que organizan y dirigen a un país. No contaron con los designios de la Providencia. De allí que es muy fácil comprender que sus exclamaciones a Dios, no son sinceras. Pretender utilizar a Dios, cuando se está en apuros, requiere de sinceridad, de arrepentimiento, de buena Fe. La Misericordia Divina es factible que perdone siempre. Por supuesto tiene que haber, aquello que se llama “propósito de enmienda”. ¿O, es que creen que también pueden engañar a Dios?  La gente crecida espiritual y emocionalmente, tiene conciencia de lo que implica una enfermedad  como el cáncer. Son caminos para el proceso de convertirte en persona. Son instrumentos, para hacer del ser humano más conciente de sus debilidades y de sus posibilidades. Son grados de aprendizaje en la escuela de la vida. Es lamentable que muchos salgan reprobados. A pesar de lo duro de las pruebas, y de haberles  sido otorgados todas las condiciones y regalos, para superar los obstáculos y alcanzar el éxito.   Han desperdiciado una extraordinaria oportunidad de transformar al país, por la vía del crecimiento y el desarrollo. Lo que les queda ahora es concientizar se y darse cuenta del desastre que hicieron. Recuerden, deberán hacer un cambio importante para sobrevivir a estas pesadillas. Nos tocó hacerlo a muchos de nosotros-a ya.

jueves, 31 de mayo de 2012

Aprendiendo a Ser.

   En la década del 70, (¡qué de años, ya!) después de importantes y concienzudos estudios, las Naciones Unidas designaron a un importante educador francés, Edgar Fauré para que coordinara, una comisión de alto nivel, y se hiciera un enjundioso estudio sobre los problemas de la educación. Debe tenerse en cuenta, que en la década de los sesenta, la educación en el planeta había sido cuestionada, prácticamente en los países más importantes del mundo. Ocurrió, la “revolución Cultural” en China. Que, no fue justamente, un ejemplo a seguir. Pero, desde allá surgió el llamado “cuestionamiento” que abarcaba,   aspectos de la educación. En Francia se produjo el “Mayo francés”, que “desorganizó” toda Europa. Especialmente, las críticas y los cuestionamientos se centraron en la enseñanza universitaria. En particular, Italia, Francia y Alemania, produjeron grandes “olas revolucionarias,” movimientos que llegaron a niveles increíbles, anarquistas y terroristas, incluidos. Costó mucho que se apaciguaran. El estudio realizado, produjo un texto, que en aquellos años era de obligatoria consulta: “Aprender a ser”. Resultado de esa investigación, se descubrió algo que es bastante fácil de entender: los seres humanos, hombres y mujeres, pasan por un crecimiento cronológico, que no ocurre del mismo modo en el plano psicológico, ni en todas las personas. De allí la conclusión del estudio: hay que aprender a ser. Esto resultó una revolución. En ese momento,  se planteó la evolución del humano, su desarrollo y crecimiento como persona, no necesariamente, de manera espontanea. Se entendió, por vez primera, que había que trabajar con las personas para que crecieran emocionalmente, “trabajaran terapéuticamente” conflictos existenciales no resueltos, con la finalidad de dejar atrás aquellos hechos traumáticos, que a la manera de un ancla retienen a las personas prácticamente, en un mismo estadio, sin poder superar lo que desde entonces denominamos “rollos”. Desde aquellos años, muchos de nosotros comprendimos la importancia de ser ayudados a crecer, a madurar. La terapia se hizo algo cotidiano y muy fácil de aceptar, para quienes teníamos la conciencia de que hay otra manera de vivir: sin odios, sin resentimientos, con responsabilidad por la vida que llevamos, aprendiendo de nuestros errores y pretendiendo una mejor calidad de vida. Sin embargo, hubo y hay gente, que creyó que podía cambiar la humano desde afuera, por decreto, con violencia, con persecución y doblegando la personalidad y la dignidad de sus congéneres. Con el paso de los años, ¿qué observamos? Es imposible, superar los traumas, las historias de la pequeña biografía, como decía Adolfo Herrera, sin hacer uso de ese instrumento maravilloso que es la terapia. Mucha gente piensa y cree que, a la terapia solo van los locos o perturbados mentales. En el Informe de Edgar Fauré, se habla de aprender a ser y, en aquellos años, se aceptó que, de lo que se trata es de aceptar que tenemos la obligación y la responsabilidad  de re –educarnos. Tenemos que evolucionar y crecer para vivir mejor. Esa es la verdadera y gran revolución: en paz, con amor y con valentía, también. Hace falta coraje para sentarse a revisar historias tristes, ubicar a los responsables, para finalmente, perdonar. Esa es la tarea, para aprender a ser.     

Perseguidores de oficio.

Sí hay algo que caracteriza al comunismo es la actitud de perseguir a  todos. Y, cuando escribo, que es contra todos, no exagero. Es así. El primer tipo de persecución es, contra quienes piensan distinto, y de allí, se inicia toda clase de odio, de hostilidad, de formas trágicas al colocar a los otros, en posiciones, no de gente que piensa distinto, sino de enemigos a los que hay que aniquilar. Usan muchas estrategias, que confunden a los demócratas, al aparentar que, también son demócratas. Pero, en realidad de lo que se trata es de la imposición por la fuerza de una ideología del fracaso. O, ¿es que hay un lugar en el mundo donde los comunistas, una vez impuesto su régimen de terror, han logrado algún éxito? Los fracasos del estalinismo, el maoísmo, el castrismo, entre otros regímenes, del mismo signo, han dejado un saldo de más de 100 millones de muertos, en el planeta, en su afán de imponer “la nueva ideología”. (¿Nueva? Anacrónica, desfasada y fracasada) Esto quedó en evidencia el domingo, cuando a la pacífica caravana, del candidato de la unidad, Henrique Capriles Radonski, mientras recorría Cotiza, le dispararon, hiriendo al joven hijo del Diputado Ismael García. Como siempre, los oficialistas, trataron de voltear la verdad, llegando al extremo de pretender pasar por mártires y de ser ellos los agredidos. A pesar de haberle quitado la cámara a la periodista y al reportero gráfico de Globovisión, hay un video en donde se ve claramente quien/o quiénes son los agresores. Además de eso, la valentía de una mujer, dirigente política, ahora con la unidad democrática, Andrea Tavares, tomó la valiente decisión, de reconocer a los militantes psuvistas, que se encontraban allí. No dio otro testimonio, porque ella no los vio disparar, pero si los reconoció. De inmediato, los “machistas del oficialismo” la comenzaron a amenazar y ella puso la denuncia ante el Ministerio Público. Andrea merece nuestro agradecimiento y reconocimiento. Seguro, que quienes saben de su coraje y honestidad, ahora tendrán una razón para descubrir hasta donde son capaces esta gente, para manipular y tergiversar la verdad. Queda claro, para la gran mayoría, que detrás de esas acciones desesperadas, está la mano y/o el pensamiento, de quien sabe que luego de más de 50 años en el poder, se le aproxima el fin de su dictadura comunista; dejará tras de sí una estela de hambre, miseria, inmoralidad, destrucción y ausencia de valores. La recuperación de Cuba, será difícil. También Venezuela y sus ciudadanos, deberemos afrontar el proceso de destrucción, al que nos ha sometido este régimen infame. Especialmente, tendremos que enfocarnos en los aspectos relativos a los valores. No será fácil, pero sí esperanzador. Desde el siglo XIX, hemos debido luchar por moralizar al país. El siglo XX, además de todas las luchas y aspectos logrados, quedó claro que la Ética es fundamental para la vida sana, en progreso y con verdadera independencia. Tendremos que abocarnos a nuevos desafíos y retos. Pero, tal como ha dicho nuestro candidato, “hay un camino” hacia la esperanza y el progreso.

jueves, 1 de marzo de 2012

Sobre la Libertad de Información.

     Cuando se pasan tantos años en la tarea docente, como me ocurre a mí, pienso y siento, que he dicho  muchas veces las mismas cosas, las he repetido y las he reiterado, por considerarlo necesario. Pero, no deja de agobiarme volver a escribir sobre aspectos que había considerado superados. Sobre la libertad de información, especialmente, los periodistas venezolanos hemos hablado, discutido, polemizado hasta, finalmente, llegar a la conclusión, hace más de 13 años, de la importancia de la Libertad de Expresión y de la de información, como fórmula relevante para establecer  a la de Información, como categoría jurídica. Durante la  última constituyente, estuvieron presentes, un importante número de periodistas, que habían participado activamente en ese debate sobre la libertad de información. De allí, que el artículo 58 de la Constitución vigente, dice… “Toda persona tiene derecho a la información oportuna, veraz e imparcial, sin censura, de acuerdo a los principios de esta Constitución, así como a la réplica y rectificación cuando se vea afectada directamente por informaciones, inexactas o agraviantes…” Así, quedó establecida esa importante libertad, que marca el inicio  de la “era de la información”, tal como ha quedado establecido en el libro, fundamental, de Manuel Castel, “La era de la información”. Por otra parte, también hemos hablado y discutido, nosotros los periodistas, en Convenciones, Asambleas, Foros, clases y demás formas de contrastar las ideas, la cuestión relativa a sí los individuos públicos, hombres y mujeres, tienen derecho a una vida privada. Puede tratarse de altos funcionarios públicos  y/o artistas, deportistas, en fin de individuos a quienes se consideran famosos, y por la prominencia de su personalidad, acción o actuación, se han transformado en noticia. Hay una especie de acuerdo, en nuestro país, no exagerar, ni hacer amarillismo cuando está el interés público por encima, sin embargo hay que informar. Es nuestro deber y el derecho del pueblo. Nuestro periodismo, ni siquiera el del espectáculo, puede considerarse, que incumple las normas generales de la ética del periodismo. Ahora bien, tenemos la obligación de informar, es decir: “conseguir datos para reducir la incertidumbre” de las personas.  En el caso de la salud del Presidente de la República, hay toda una expectativa en torno a cuan grave es su enfermedad y qué tipo de cáncer sufre. No se trata de informar noticiosamente simplemente,  ni con morbo. De lo que se trata es de satisfacer la necesidad informativa del ciudadano-a, y de, cumplir con el derecho a la información que ampara la Constitución Nacional.  La enorme incertidumbre que se ha generado por la falta de transparencia en la información médica, conduce  a la aparición de rumores, a la distorsión de los hechos y a la especulación. La única manera de acabar con la cantidad de hechos imaginarios y especulativos, es cumplir con la Constitución Nacional,  y dar información, oportuna, veraz e imparcial.